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miércoles, 10 de julio de 2013

PARA MI AMIGO





PARA MI AMIGO

         Mi poeta preferido, hoy, me dio otro reglo:
“Tú y tu gaviota os merecéis un mar tranquilo,
Una playa solitaria de fina arena, de olas calmas,
De aguas color turquesas claras,
De palmeras recias que al viento desafían
Y con la brisa de la tarde bailan.
Tú y tu gaviota os merecéis
Un verano alegre que traiga alegría
En los primeros rayos de la luz del alba.
Tú y tu gaviota os merecéis
Toda la paz y la felicidad soñada.
¡Ojala se cumplan mis deseos en ambas!”

Un regalo hermoso, de sutil belleza,
Donde el alma noble de gentil amigo,
Me marca el camino de sueños… De ilusiones nuevas
De tardes tranquilas, de placidos ruidos,
De un mar tan  azul
Como la turquesa que llevo en mi dedo.
De mañanas  frescas, de palmeras altas   
Más… La pequeña gaviota, que descubre el cielo
En sus primeros vuelos.
Para regresar luego, a mostrar sus alas
En un baile suave,  tierno, buscando su  premio.
Mi amigo, es perfecto…
Un regalo dado por la vida, por Dios, por el cielo.
Gracias amigo, por reír conmigo, por ser mi consuelo.
Por enseñarme a tener paciencia, corregir mi genio.  
Por indicarme el sendero, para llegar lejos.  
Gracias amigo y recibe mi abrazo
Que es el regalo,  que siempre te tengo.     
Eva    

 Miércoles 10 de julio de 2013

Derechos de Autor Reservados 

1 comentario:

  1. Bueno, no creo que valga más que el tiempo empleado para escribirlo. (Al menos lo que yo he escrito, tu parte es otra cosa) Por otra parte, los regalos son mutuos y si tengo tiempo hoy te dejaré otro pequeño de estos detalles en mi Blog, y con él contestaré a tu pregunta que me has dejado en mi correo.
    Por otra parte egoístamente, si tú cuelgas en tu Blog lo que yo escribo, sé que lo leerá muchas más personas y eso es todo un detalle por tu parte. Gracias. De lo que si estoy seguro, es que no merezco todo lo que dices de mí, en esto, ya te he dicho que no me reconozco. Soy tan humano, tan humano que estoy hecho de errores y de fallos. Y de esos errores y esos fallos, la totalidad los cometo yo, unas veces inconscientemente y otras sabiendo lo que hago. Es lo que ocurre cuando uno es humano. Te agradezco tus elogios, pero; como puedes ver, no me eleves tanto, tanto que la caída al final será desde muy alto.
    TE HA QUEDADO PRECIOSA.
    Rodri.

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