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lunes, 24 de junio de 2013

GAVIOTA,SIEMPRE GAVIOTA



OTRA GAVIOTA, de la saga de “gaviotas” de mi amigo el poeta Rodríguezrodri. Publicada en su blog, UN POETA EN EL CAMINO  

http://rodriguezrodri.blogspot.com/
  
  

Otra vez más, Eva Margarita Escobar ha vuelto a dedicar un poema a la gaviota en su blog POESÍA ROMÁNTICA DE COLOMBIA. En el siguiente enlace: OTRA GAVIOTA y yo con su permiso me he permitido escribir unos humildes versos a otra gaviota muy distinta a la suya, una gaviota más sencilla, más humilde, con más sencillo plumaje, una gaviota muy simplemente que solo espera amar y que la amen y que cuando no lo consigue, abandona su bahía y cruza el mar en busca de otro amor posada en el cordaje de las velas de un velero.



GAVIOTA. SIEMPRE GAVIOTA.
Y aquella gaviota que el viento recortaba,
Se posó en el palo mayor de una goleta
Que en un mar con su bahía en calma
Sus olas tímidamente en el casco estrellaban.
Me miro a los ojos con suave mirada,
Me miró, más yo; no pude aguantar,
Aquella su mirada.

Y yo, caminé sobre las tranquilas aguas,
Y nadé entre sus olas hasta la protegida rada
Para poder llorar a solas y que, el agua,
De las gotas de mis lágrimas no lograsen
Que el agua de mi mar se amargara.
Mis lágrimas amargas del desamor,
Mis lágrimas que no son; lágrimas de mis ojos,
Que son; las lágrimas de mi corazón y de mi alma. 
Mis lágrimas que tan solo son;
Las hieles que brotan de mi alma.
No supe yo quererla, como ella esperaba
No supe convencerla para que se quedara.
Mi gaviota se fue, buscando otra tranquila rada. 

¡Sí, claro que sí! Este es otro verano,
Este es otro mar, otras olas con espumas de nácar,
Mi gaviota es otra gaviota, es la gaviota que,
Voló y se posó en aquella jarcia,
La jarcia de un velero a quien mi sereno mar,
Con toda su pasión y su ternura abraza.

Mi gaviota una vez más, reanudó su vuelo
Y yo jamás pude recobrar mi calma.

Nunca te enamores tú, de una gaviota
Que con el mar en calma se pose en el palo mayor
De un velero que con sus velas caza,
La brisa calurosa de la tarde
Y los rayos de luz de la mañana.

La gaviota se marchó cruzando el mar
Posada en el palo mayor de ese velero
Que tiene en lo más alto 
Gaviotas posadas en sus jarcias.
Y yo me quede mirando en el mar 
El surco que tras de sí, la quilla dejaba.
Las olas van y vienen y aunque
Yo las pregunto cada día. ¡Ellas!
¡Jamás ellas me hablan!
 

Publicado por Rodriguezrodri el 6/24/2013



1 comentario:

  1. Quizás mi gaviota se quede para siempre,
    se quede para siempre en esta página.
    Rodri

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